Comisiones Obreras de Andalucía | 7 octubre 2026.

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    CCOO exige a PP y VOX que saquen a Correos del fango y dejen de sembrar dudas sobre la limpieza de los procesos electorales

      CCOO, sindicato mayoritario en la compañía, rechaza tajantemente unas declaraciones que faltan al respeto a los profesionales de Correos y, aún más grave, pretenden extender sin prueba alguna la sospecha de fraude sobre nuestro sistema electoral y democrático, y erosionar con ello la confianza en nuestra democracia.

      07/10/2026.
      CCOO exige respeto a Correos y su plantilla y pide a PP y VOX que retiren sus declaraciones sobre el voto por correo.

      CCOO exige respeto a Correos y su plantilla y pide a PP y VOX que retiren sus declaraciones sobre el voto por correo.

      CCOO manifiesta su más absoluto y tajante rechazo a las declaraciones realizadas por responsables del PP y de VOX cuestionando el voto por correo y sembrando dudas infundadas sobre la limpieza y las garantías del próximo proceso electoral.

      Declaraciones pidiendo a la ciudadanía que “ni se le ocurra votar por correo”, o reclamando “que no voten por correo” y afirmando no fiarse “de absolutamente nada”, cruzan una línea especialmente grave cuando se acompañan de referencias a supuestos “fraudes”, “pucherazos” o “trampas” electorales.

      Para CCOO, esto no es una cuestión menor ni una simple exageración propia de una campaña electoral. Cuando responsables políticos hablan de “fraude”, “pucherazo” o “trampas” y, al mismo tiempo, piden a millones de ciudadanos y ciudadanas que no utilicen el voto por correo, no solo están poniendo injustamente bajo sospecha a Correos y faltando gravemente al respeto a los miles de personas trabajadoras que hacen posible este servicio público. Están arrojando deliberadamente dudas sobre la solvencia, limpieza y garantías de los procesos electorales y contribuyendo a erosionar la confianza de la ciudadanía en uno de los pilares esenciales de cualquier democracia: la limpieza de las elecciones.

      CCOO quiere recordar algo tan sencillo como incontestable: el Correo Público de nuestro país ha gestionado los procesos electorales de nuestra democracia desde 1977, tanto elecciones generales como autonómicas, municipales y europeas. Y durante todos estos años, Correos y sus profesionales han garantizado el ejercicio del voto por correo con neutralidad, profesionalidad y rigor, sin que exista una sola mancha sobre la actuación de la compañía pública o de sus personas trabajadoras que permita sostener semejantes insinuaciones.

      CCOO exige al PP y a VOX, y a cualquier responsable político que pretenda utilizar esta estrategia, que saquen a Correos y a su plantilla del fango con el que pretenden embarrar la campaña electoral. Porque sembrar sin pruebas la sospecha de que un voto puede ser manipulado no perjudica únicamente a Correos. Daña la confianza en el sistema electoral y, con ella, debilita la propia democracia.

      Las democracias se sostienen sobre instituciones sólidas, procedimientos garantistas y también sobre la confianza de la ciudadanía en ellos. Convertir esa confianza en munición electoral tiene consecuencias que van mucho más allá de una campaña o de unas elecciones. Frente al ruido, las insinuaciones y las acusaciones sin pruebas, CCOO quiere trasladar un mensaje rotundo a la ciudadanía: el voto por correo es seguro. Correos y su plantilla son de plena confianza. Millones de ciudadanos y ciudadanas han ejercido durante casi cinco décadas su derecho democrático al voto utilizando al Correo público de nuestro país, el de toda la ciudadanía. Pueden seguir haciéndolo con absoluta tranquilidad.

      La plantilla de Correos ha servido con la misma profesionalidad a todos los procesos electorales, con independencia de quién gobernara, quién ganara o quién perdiera las elecciones. Nadie tiene derecho a arrojar sobre Correos y sus miles de trabajadores y trabajadoras la sospecha de que su trabajo puede formar parte de un fraude electoral.

      CCOO defenderá la profesionalidad y el prestigio del personal de Correos, pero también algo que está por encima de cualquier organización sindical, empresa o partido: el derecho de la ciudadanía a confiar en la limpieza de sus elecciones y en la solidez de su democracia. A Correos y a sus profesionales, sáquenlos del fango. Y a la democracia, déjenla fuera de cualquier estrategia de descrédito electoral.