25N

Aunque tras la guerra civil se desarticularon todas las organizaciones obreras, siempre hubo cierta resistencia, de forma que a finales de los años cincuenta se mantuvo un núcleo de oposición comunista en empresas emblemáticas como la VERS S.A. o RENFE. Ni siquiera la caída de 1961 en la que fueron detenidos más de 80 militantes comunistas, pudo acabar con la disidencia en empresas como las señaladas o en otras como Industria Malagueña, Fábrica de Caucho, la CROSS y empresas en el sector de la construcción.

A mediados de los años sesenta un grupo de jóvenes comunistas deciden crear las Comisiones Obreras. Ya en 1965 celebran, por primera vez desde la guerra civil, el 1º de mayo, siendo dispersados por la policía y, ese mismo año, se crea en Industria Malagueña la primera Comisión Obrera para evitar el cierre de la misma. El éxito de su gestión anima a otros militantes para preparar las elecciones sindicales de 1966, donde saldrán muchos representantes de Comisiones Obreras en sectores como la construcción, el textil, el transporte, la química o la metalurgia. Tal es el éxito que se consigue, por ejemplo, la presidencia y la vicepresidencia de la Sección Social del metal. A ellos se les unirán ciertos grupos progresistas de la iglesia católica, concretamente de la JOC, así como algunos sacerdotes ?obreros?. Los dos grupos se unirán y, por primera vez, irán juntos en la manifestación del 1º de mayo de 1966, que discurre por el centro de la ciudad.

El desarrollo organizativo de las Comisiones Obreras malagueñas pasa, posteriormente, por la creación de una ?coordinadora? o dirección de las mismas que comienza a movilizar a los trabajadores malagueños, como la movilización contra el paro del 9 de febrero de 1967 donde la organización se da a conocer entre los trabajadores. Esta primera movilización, en las puertas del sindicato vertical, sería disuelta por la policía, culminando con la detención de una veintena de militantes comunistas y de CCOO

Las Comisiones Obreras malagueñas, al mismo tiempo, estarán representadas a nivel regional desde que se celebrara la primera Asamblea Regional en 1967 en Sevilla y, desde entonces, dirigentes malagueños mantendrán reuniones asiduas con otros militantes de CCOO de Andalucía. Sin embargo, el ascenso de las CCOO malagueñas se verá truncado con la caída de sus militantes más significativos en el 1º de mayo de 1968, donde algunos de ellos serán torturados por la policía política en famoso Cuartel de Natera y, tras su juicio en el TOP, tendrán que cumplir largos años de cárcel.

La recomposición de las CCOO conocerá un periodo breve donde la represión había hecho mella y, así, no se podrá celebrar siquiera el 1º de mayo de 1969. sin embargo, a partir de 1970 otros militantes comunistas y un grupo importante de la HOAC volverán a reorganizar las CCOO malagueñas, que provocarán un repunte conflictivo en el primer semestre de ese año, especialmente en empresas del textil como Confecciones Su, Intelhorce y, algo más tarde, Citesa. De nuevo, la represión se volverá a cebar sobre los militantes de CCOO y del PCE y, en el verano de ese mismo año, se producirá una caída de cerca de ochenta militantes de Málaga y su provincia. Sin embargo, las Comisiones Obreras, a estas alturas, había echado raíces en el movimiento obrero y sólo habrá que esperar a 1973 para comprobar cómo se van incorporando nuevos sectores como la hostelería o la construcción, y, desde aquí a las postrimerías del franquismo y los primeros años de la transición irán apareciendo nuevos dirigentes obreros en la banca, la enseñanza o la administración.

Uno de los apoyos más importantes para el movimiento obrero será la aparición de abogados laboralistas a finales de los sesenta. A comienzos de los setenta se constituirá el primer despacho laboralista relacionado con CCOO y jugará un papel importantísimo en la defensa de los trabajadores y en su asesoramiento jurídico.

Desde 1973 hasta la legalización de los sindicatos en 1977, Málaga será, junto a Sevilla, la provincia más conflictiva de Andalucía. Algunos episodios importantes de estas luchas, por citar algunos de ellos, será el encierro que miles de trabajadores y sus familias protagonizan en la catedral malagueña en diciembre de 1973 ?donde son desalojados por la policía- para protestar contra el cierre patronal de Intelhorce, los múltiples conflictos en empresas de la hostelería a partir de ese mismo año y los siguientes, el conflicto de CITESA en 1974 y 1975 que contará con la solidaridad de otras muchas empresas malagueñas, la huelga general de la construcción de 1975, con otro encierro en la catedral y con la detención de dos centenares de trabajadores, la jornada de lucha contra el paro o la amnistía del 5 de marzo o el encierro de los trabajores de la VERS en febrero de ese mismo año; la del 11 de julio de 1976 sobre la misma cuestión, donde la participación de los malagueños fue de las más altas de Andalucía.

Las CCOO de Málaga serán protagonistas inequívocas movilizaciones de carácter nacional, como la que convoca la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS) el 12 de noviembre de 1976 o aquellas otras, como las realizadas para reivindicar la autonomía andaluza que, desgraciadamente, tuvo que contar con la muerte del militante de CCOO José Manuel García Caparrós el 4 de diciembre de 1977. Toda esta actividad no sólo se dirigía a la defensa de los derechos sindicales y laborales de los trabajadores, sino que desde el nacimiento de las mismas CCOO uno de sus ejes reivindicativos fue, sin duda, la conquista de las libertades democráticas. En ese sentido CCOO participó activamente, como columna vertebral de la oposición antifranquista, en plataformas unitarias contra la dictadura, primero y por una salida democrática, después. Pero en este largo camino de lucha por la libertad, muchos de sus mejores cuadros fueron detenidos. Entre 1964 ?en que se crea el TOP- y 1976, fueron procesados por este tribunal especial 173 militantes malagueños, la mayor parte de ellos militantes del PCE y de las Comisiones Obreras, siendo la segunda provincia más castigada de Andalucía.

Ya legalizados los sindicatos en mayo de 1977, las Comisiones Obreras de Málaga pudieron realizar su primer congreso en la legalidad en julio de 1977, en el antiguo cine de Las Palmeras, constituyéndose la dirección de la Unión Provincial, quedando elegidos Francisco Trujillo Villanueva (Secretario General), Antonio Caamaño (Secretario de Organización), Francisco Portilla, Juan García García, Ana Yedra Relaño y Antonio Herrera entre otros.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.