Comisiones Obreras de Andalucía | 20 enero 2026.

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    CCOO cree que Hitachi quiere acabar con la representación sindical en la empresa para imponer un modelo de represión

      El presidente del comité de empresa, Álvaro García Leiva, y el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez, critican la actitud antisindical de la empresa hacia los representantes mayoritarios y reiteran que no van a firmar ningún acuerdo que implique la renuncia a derechos fundamentales

      16/01/2026.
      CCOO advierte que no va a firmar ningún acuerdo que suponga pérdida de derechos.

      CCOO advierte que no va a firmar ningún acuerdo que suponga pérdida de derechos.

      El presidente del comité de empresa de Hitachi Energy en Córdoba, Álvaro García Leiva, y el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba, Agustín Jiménez, han afirmado hoy que la firma japonesa quiere acabar con la representación sindical en la fábrica para imponer un modelo laboral basado en la represión y el amedrantamiento a la plantilla. Igualmente, y ante el anuncio de un principio de acuerdo hecho ayer por la empresa, los representantes sindicales dejaron claro que no van a firmar ningún acuerdo que implique la renuncia a derechos fundamentales.

      García Leiva afirmó que “no sabemos de dónde se ha sacado la empresa que hemos llegado a un principio de acuerdo, lo primero, porque no se ha firmado nada. Solamente nos presentaron un documento con su propuesta de reducción de días de las sanciones y nosotros no vamos a aceptar una sanción por unos hechos que no se han realizado”.

      El responsable sindical reconoció que “esperábamos que ayer la empresa diera un paso sobre las sanciones -hay que recordar que hay 66 compañeros que están pendientes de juicio porque ya se han presentado las demandas después de cerrar los Sercla sin avenencia- pero nos encontramos que la empresa no vino con actitud de querer negociar”. En cambio, “nosotros hemos hecho propuestas, hemos abierto puertas, pero la empresa ni las ha valorado”, dijo y añadió que “las puertas que abrimos ayer eran para que se avanzara en el acuerdo, pero la empresa prefiere que un juez le dé la razón o no y seguir con el enquistamiento del convenio colectivo”.

      Mañana sábado, la mayoría sindical celebrará una asamblea para informar de la situación de la negociación y de la posibilidad de recuperar la movilización. “El objetivo de la huelga no es hacer una huelga, es que la empresa se siente a negociar el convenio, y no solo que se siente a negociar, sino que haya avances en esa negociación. Hay otro sindicato minoritario al que le basta con sentarse a negociar, a nosotros no. Y entendemos también que para sentarse a negociar el convenio colectivo la empresa debería retirar las sanciones, pero se ve que la empresa tiene una campaña diseñada para desprestigiar a la mayoría del comité de empresa, que es CCOO, y no le importa mantener unas sanciones desproporcionadas. Baste mencionar que el Convenio Estatal del Metal marca que el máximo de una sanción de empleo y sueldo son 60 días y han impuesto 120 días a varios trabajadores”, subrayó el secretario General del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba. 

      “Lo que más pena nos da de esta situación es que otro sindicato firme reconocer las sanciones, con 21 días de sanción, renunciando al derecho de huelga. Nosotros no podemos firmar que renunciamos a nuestros derechos y esa es la propuesta que hizo la empresa ayer: Retiráis las denuncias, renunciáis a cualquier acción legal contra la empresa, y los trabajadores admiten sanciones de 21 días de suspensión de empleo y sueldo, admiten que han hecho cosas mal, cuando no han hecho nada mal, y nos ponemos a negociar. ¿Cómo nos vamos a sentar a negociar un convenio colectivo sin capacidad de movilización, sin poder poner denuncias y con una mano atrás? No podemos negociar en una situación de indefensión”, cuestionó Jiménez

      El presidente del comité de empresa de Hitachi también hizo hincapié en la actitud antisindical de la empresa hacia el grupo mayoritario, que es CCOO. “Quiere quitar la fuerza de representación sindical en la fábrica de Córdoba, quieren imponer una cultura nueva de represión hacia los trabajadores y CCOO, como defensora de los derechos laborales, no lo va a permitir”, remarcó el representante sindical quien recordó que “la empresa quiere rebajar el salario de entrada, quiere imponer 300 horas de flexibilidad y quiere hacer largas y densas jornadas maratonianas de trabajo”.

      En referencia al acuerdo judicial, el presidente del comité explicó que “el juez entendía que si no se llegaba a un acuerdo iba a haber un colapso, como ya lo ha habido en el Sercla, por las sanciones, como va a haber, porque ya se han presentado 66 demandas. Además, entendió que las fechas en las que empresa había decido imponer las sanciones era delicado porque dejaba en situación de indefensión a menores, mayores y personas dependientes de los trabajadores sancionados”.

      García Leiva quiso desmentir también que la representación sindical haya coaccionado a los trabajadores y trabajadoras sancionados para no adherirse al acuerdo que la empresa firmó solo unas horas después del acuerdo en sede judicial con un sindicato minoritario. “Nosotros ni hemos coaccionado ni hemos amenazado a nadie. La empresa sí nos ha coaccionado y sigue haciéndolo. Cuando a ti te hacen un corrillo más de 30 vigilantes de seguridad privada para entrar al vestuario a recoger tu ropa o a firmar una notificación de sanción de empleo y sueldo, eso es coaccionar”, afirmó.

      Por último, el responsable sindical dejó claro que “el problema lo ha creado la empresa, no lo hemos creado nosotros, y a nosotros no nos van a hacer partícipes ni cómplices”.