Comisiones Obreras de Andalucía | 17 abril 2024.

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    El alma de la economía digital

      Tenemos que afrontar una transición digital, que nos afecta a todas y todos, que va a cambiar a una velocidad increíble nuestra forma de trabajar, de producir, de movernos, de vivir. No hay que hacer grandes esfuerzos porque va a pasar y se deben generar grandes consensos para que no suponga un riesgo para la democracia y la desigualdad. Actualmente sólo nos llega lo positivo con respecto a la Inteligencia Artificial (IA), las bondades, y a menudo se escapa del radar lo negativo. Como en todo, hay una élite dominante que quiere que abrecemos las nuevas tecnologías, sin control, sin protección, sin filtros. Hace unos días se aprobaba en Europa la primera ley que regula la IA, con la presión de lobbies e intereses económicos que apuestan por un mercado desregulado, “el salvaje oeste digital”.

      20/12/2023.
      Silvia de la Torre. Secretaria General de CCOO de Jaén

      Silvia de la Torre. Secretaria General de CCOO de Jaén

      No es que en CCOO tengamos una posición contraria a la transición digital, pero sí crítica, porque tiene riesgos. En el ámbito laboral, la incorporación de la digitalización y la IA ha aumentado la productividad y la ganancia, pero esto no llega a la gente, no tenemos más tiempo libre, no somos más felices. Sube la productividad pero no crecen los salarios, la eterna disputa por la plusvalía, aunque a veces tratándose de la digitalización y la tecnología no tengamos la sensación de sentirnos explotad@s. Por tanto, la compensación tendrá que venir también, por la reducción del tiempo de trabajo, mejorando la calidad de los descansos y nuestro tiempo libre.Pero además habrá que seguir teniendo muy presente el componente de género en las nuevas tecnologías, las empresas nos tienen que explicar cómo le están enseñando a la IA a comportarse, la estrategia empresarial, no puede ser incorporar la digitalización para ejercer más control (el conocido como “látigo digital”).Desde el sindicato estamos rearmando nuestras lógicas de intervención, la transparencia puede ser un cambio importante y nos da oportunidades. Tenemos que conocer qué características y datos entrenan los sistemas en las empresas. Porque el uso de algoritmos tiene un impacto importante en las relaciones laborales, en ocasiones, la evaluación del desempeño la hacen los propios clientes, y el algoritmo copia los sesgos que hay en la sociedad. Para ello es necesario discutir y exigir a las empresas que tienen la obligación de informar a la plantilla, pues es necesario para poder evitar discriminaciones, conocer el código fuente (los datos o parámetros) y las reglas e instrucciones que entrenan al algoritmo. Necesitamos más regulación en el ámbito laboral que tendrá que abordarse desde la negociación colectiva, pero también las soluciones estarán en el derecho y la capacidad regulatoria de nuestro país y la UE, en materia de información y consulta.La economía digital cambia las relaciones de producción fomentando la dispersión y la multifragmentación del sistema productivo y del trabajo, a través de la externalización, la deslocalización, la fragmentación del tiempo de trabajo y de las tareas (microtareas). La digitalización conlleva que los derechos laborales se mezclan y confunden, cada vez más, con los derechos ciudadanos: vivienda, movilidad, desconexión, intimidad, conciliación, geoposicionamiento,alfabetización digital… Por tanto, desde la perspectiva de trabajador/a- ciudadano/a tendremos que construir nuevas alianzas y buscar una nueva centralidad de derechos participativos. Al mismo tiempo, y desde la dimensión territorial, necesitamos tener una soberanía tecnológica como país, todos los países están invirtiendo en IA. Igualmente las empresas, cada empresa tendrá que tener su propia estrategia de transición digital.Esta economía digital avanza, creando, destruyendo y transformando el empleo. El reto es que los nuevos puestos de trabajo se creen con la suficiente rapidez para reemplazar los puestos de trabajo perdidos. Por lo que merece toda la atención política y requiere de una estrategia ambiciosa de formación y reciclaje, condiciones para una revolución 4.0 justa e inclusiva. Actualmente la IA funciona bien sólo en la alta asistencia, ejemplo de ello es el vehículo nivel 5. Pero evoluciona hacia la IA generativa, ejemplo de ello, son Chap GPT, Open AI, Antropic, Dall-E, Capitol,Midjourney, que no funcionan bien y tienen grandes limitaciones, pero con un potencial enorme parabien y para mal. Sin olvidar que si eres OUT LIERS (atípico, que se sale de lo normal) el sistema no te ve, no existes, ni te tiene en cuenta. En los últimos años no ha habido una gran revolución tecnológica,pero sí un aumento exponencial de las bases de datos que utilizan información personal, de la explotación del dato como materia prima, pero no estamos más cerca de la máquina que juega al ajedrez, seguimos con el turco mecánico del siglo XVII, con el señor debajo de la mesa jugando al ajedrez.Todo ello sin olvidar que la IA emerge en un momento de enorme desigualdad y que tenemos que apostar por una transición justa, radicalmente opuesta a las entrañas de la economía digital.