Comisiones Obreras de Andalucía | 17 agosto 2026.

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    ARTÍCULO DE OPINIÓN

    No son sueldos modestos, en Jaén hablamos de salarios de miseria

      La provincia lidera el triste récord de contar con la media salarial más baja del país, (17.792 € en el año 2024) donde el 52% de la población trabajadora cobra el SMI o menos (Fuente: AEAT). Esta situación tiene responsables: una clase empresarial a la que pocos cuestionan y señalan porque genera empleo. Un empresariado tramposo, rentista, cicatero y anticuado, que no acaba de comprender que los salarios decentes propician que la economía provincial siga creciendo.

      17/08/2026.
      Silvia de la Torre García, secretaria general de CCOO de Jaén

      Silvia de la Torre García, secretaria general de CCOO de Jaén

      El objetivo prioritario de las organizaciones sindicales en este momento es trasladar la buena marcha de la economía a los bolsillos de las familias trabajadoras jiennenses. Vamos a disputar la riqueza que se crea a través de la subida de los salarios y también, a través de una fiscalidad justa que permita reforzar los servicios públicos. El incremento de los precios, de la cesta de la compra, de la energía, de la vivienda, etc., nos reafirma en esa necesidad. Es el momento de proteger y cuidar a las personas, de proteger el poder adquisitivo de las familias trabajadora, que a menudo se olvida que son las responsables de crear la riqueza mediante la fuerza de trabajo. Es por eso por lo que hemos situado una propuesta de subida salarial ambiciosa, y razonable al mismo tiempo. En el marco de negociación del AENC, una subida que tiene que estar entre el 4 y el 7% para este año y los dos que vienen, que tiene que disputar el incremento de los márgenes empresariales que tienen todos los sectores productivos en España y en nuestra tierra y que tienen que llegar a las casas de la gente trabajadora; y más cuando España es de largo la economía que más crece en la Unión Europea. Por tanto, la subida de los salarios, la contención de los precios y la protección de la renta de las familias es para las organizaciones sindicales en este momento una absoluta prioridad.

      Hay margen más que suficiente para subir los salarios. Entre 2019 y 2025 en términos reales, el valor añadido bruto (riqueza generada) por persona trabajadora ha aumentado un 9%. Esta subida no ha ido acompañada por un incremento de los salarios en la misma proporción, ya que la remuneración media por persona trabajadora ha sido del 2% en el mismo periodo, mientras que el margen bruto por persona asalariada que obtiene la empresa ha crecido un 17%.

      No descartamos incluso el debate de una subida adicional del SMI, porque no puede haber una economía que crece como la nuestra mientras millones de trabajadores y trabajadoras no llegan a fin de mes.

      El proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes ha sido un paso clave para acabar con la explotación laboral y el dumping salarial en una provincia eminentemente agrícola como la nuestra, y con una necesidad de mano de obra reconocida por todas las partes. Pero eso sí, tiene que ser una mano de obra con derechos, con salarios dignos, que logre salir de la precariedad para mirar al futuro con certezas y oportunidades. La clase trabajadora de nuestra provincia necesita una juventud bien formada con oportunidades para iniciar un proyecto de vida en su tierra y mujeres que se incorporen al mercado laboral en igualdad de condiciones que los hombres.

      La gente trabajadora en nuestra provincia se ha beneficiado por los efectos positivos de la reforma laboral, fruto del diálogo social con el gobierno central, y de las subidas del SMI acordadas entre CCOO, UGT y el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, aún quedan pendientes otras medidas importantes y cruciales para nuestra provincia como que se haga realidad la Directiva Europea de salarios mínimos, y se limite la absorción sobre las subidas del SMI garantizando un suelo retributivo digno, o conseguir la indexación de los salarios en las contrataciones y subcontrataciones derivadas de la administración que lastran la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y las opciones de la negociación colectiva.

      Tenemos un patronal muy crecida y seguro que utiliza como nueva excusa la guerra de Irán para frenar el crecimiento de los salarios. Una patronal que plantea un debate nada riguroso en torno al absentismo, que genera bulos y desinformación al respecto, pero que se niega a establecer un sistema de registro horario eficaz, seguramente para seguir defraudando y abusando con las horas extra que ni paga, ni cotiza y con contratos parciales involuntarios que esconden jornadas muy superiores a las contratadas. La misma patronal que se negaba a la reducción de jornada “impuesta” según ellos, pero que se niega a acordarla en una mesa negociadora en un contexto provincial de desempleo donde la reducción de jornada serviría para reducir el paro, generando un reparto del empleo disponible.

      No se trata de una maldición divina, esta situación se puede revertir. Una apuesta decidida y planificada que alinee a todas las administraciones para invertir en un modelo productivo que genere empleo de calidad, en sectores de alto valor añadido y aprovechando los recursos endógenos, las capacidades, y valorizando lo que nuestra provincia ya tiene para impulsar el desarrollo de nuestros pueblos y ciudades con empleos sostenibles. Jaén posee un patrimonio natural que hay que cuidar, una extensión de parques naturales que permitiría crear empleos verdes y cualificados para combatir los efectos del cambio climático y prevenir incendios forestales y otras catástrofes naturales derivadas del mismo. El tren de borrascas en invierno y los incendios sufridos este verano son una realidad y han demostrado la utilidad de los servicios públicos y los servicios esenciales. En las situaciones de crisis, las ayudas salen de esa capacidad de hucha común (impuestos) que hay que reforzar y no destrozar y vaciar. Pero sobretodo, reconocer ese empleo público esencial, con derechos y salarios dignos.

      Una apuesta decidida también por la formación y capacitación en oficios técnicos, donde existe escasez de profesionales y falta relevo generacional. Seguir impulsando la transformación y comercialización del aceite de oliva para desarrollar el sector aportando valor añadido. Todo ello contribuye a fijar población a rejuvenecer nuestros pueblos, en lo que se ha denominado reto demográfico. Asegurar la convergencia con otros territorios donde técnicamente se habla ya de pleno empleo, mientras Jaén sigue manteniendo indicadores preocupantes de desempleo, precariedad, desigualdad y estacionalidad en nuestro mercado laboral.

      Si a todo esto se suma el refuerzo y la inversión en servicios públicos, principalmente sanidad, educación y dependencia, estaremos asegurando el futuro de nuestra tierra. Se trata de invertir en la economía de los cuidados, tanto de las personas como del medio ambiente, algo que no pueden sustituir la IA o los algoritmos.

      Y por supuesto, la mejor manera de combatir los salarios de miseria es organizándose sindicalmente. Porque no hay nada más noble en el ser humano que organizarse para mejorar la vida, pero no solo la tuya, sino la de todas y de todos, en esa defensa y esa reivindicación de lo común.