Comisiones Obreras de Andalucía | 10 septiembre 2026.

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    CCOO denuncia que la Gerencia del “Reina Sofía” prioriza los intereses de gestión sobre la prevención de riesgos laborales y la intimidad de los pacientes

      El Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Córdoba exige la paralización de las órdenes verbales para cambiar de cama a pacientes procedentes de otras unidades hasta que exista un procedimiento formal, evaluado y consensuado con la representación de los trabajadores, pero sobre todo que garantice la prevención de riesgos laborales y la intimidad del paciente

      14/08/2026.
      Habitación en el Hospital Reina Sofía

      Habitación en el Hospital Reina Sofía

      La Sección Sindical de CCOO del Hospital Universitario Reina Sofía ha denunciado ante la Dirección Gerencia y ante el Comité de Seguridad y Salud del centro la situación generada por las instrucciones que se estarían trasladando verbalmente al personal Celador para realizar cambios de cama a pacientes que llegan encamados procedentes de otras plantas, servicios o unidades del hospital.

      El secretario general de CCOO Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Córdoba, José Damas, considera “absolutamente inaceptable que criterios de gestión y organización interna puedan imponerse sobre la obligación de garantizar la seguridad y salud de los profesionales, especialmente del personal Celador y Técnico en Cuidados de Enfermería (TCE) directamente afectado, y sobre el derecho de los pacientes a preservar su intimidad y dignidad durante su hospitalización”.

      Según ha podido conocer CCOO, estas instrucciones estarían relacionadas con un procedimiento por el que cada Unidad Clínica de Gestión gestionaría sus propias camas y colchones, al asignársele la adquisición, renovación y conservación. Sin embargo, tras las consultas realizadas por representantes de CCOO a la Subdirección y a la Dirección de Enfermería, no se ha podido confirmar que este procedimiento esté definitivamente aprobado, implantado y publicado, ni que se haya facilitado a los profesionales afectados una instrucción formal y accesible. Siendo la respuesta final de estos responsables intolerable, “las ordenes hay que cumplirla o de lo contrario que cada cual asuma las consecuencias”

      “No podemos aceptar que una decisión organizativa que afecta directamente a las condiciones de trabajo del personal Celador y TCE se esté trasladando mediante órdenes verbales al personal mientras ni siquiera está claro que exista un procedimiento formalmente aprobado y publicado”, señala José Damas.

      El sindicato considera especialmente grave que, antes de plantear estos cambios de cama, no se haya acreditado que se haya realizado una evaluación específica de los riesgos laborales que esta nueva organización e incremento de cargas y funciones puede generar al personal, considerando además la escasez de plantillas de estos profesionales.

      El cambio de cama implica una movilización adicional de pacientes que puede incrementar la carga física y los riesgos ergonómicos y biomecánicos que soportan especialmente Celadores y Técnicos en Cuidados de Enfermería, profesionales que participan directamente en la movilización y atención de estos pacientes.

      “Si se modifica la forma de organizar el trabajo y esa modificación obliga a los profesionales a realizar movilizaciones que antes no tenían que hacer, lo mínimo exigible es evaluar previamente los riesgos. No se puede sobrecargar al personal priorizando la gestión y los intereses de las Unidades de Gestión Clínica y menos aún experimentar con la salud de los trabajadores y evaluar las consecuencias después,”, afirma Damas.

      CCOO recuerda que la prevención de riesgos laborales no puede quedar subordinada a criterios económicos, de gestión de recursos o de organización interna de las unidades.

      Para el sindicato, cualquier procedimiento de gestión de camas debe partir de una premisa fundamental: la seguridad de los profesionales no es una variable económica ni organizativa que pueda sacrificarse para mejorar la gestión de una Unidad Clínica, y mucho menos cuando las consecuencias recaen directamente sobre Celadores y TCE.

      CCOO cuestiona además que la gestión de las camas y colchones pueda quedar vinculada a la capacidad de cada Unidad Clínica de Gestión para adquirir, renovar y conservar sus propios recursos.

      “Las camas hospitalarias son un recurso asistencial del hospital y debe garantizarse que todos los pacientes dispongan de unas condiciones adecuadas, independientemente de la unidad en la que estén ingresados. No podemos aceptar que se genere un hospital con unidades de primera y unidades de segunda en función de cómo gestione cada UCG sus recursos materiales”, denuncia el secretario general de CCOO Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Córdoba.

      El sindicato considera que la planificación, mantenimiento, renovación y dotación de las camas debe garantizarse mediante una gestión homogénea y equitativa por parte de la Dirección Gerencia, evitando que los problemas de disponibilidad o asignación de camas terminen trasladándose a los profesionales y a los pacientes, y en particular al personal Celador y TCE que finalmente debe asumir las consecuencias de estas decisiones organizativas.

      La organización sindical advierte de que existe otro problema que, a su juicio, no puede ser ignorado: la intimidad y dignidad de los pacientes.

      Las habitaciones de hospitalización, especialmente las dobles, disponen de un espacio muy limitado que imposibilita realizar cambios de cama dentro de la propia habitación. En estas circunstancias, los profesionales, especialmente Celadores y TCE, pueden verse obligados a realizar el cambio en los pasillos de las plantas.

      “No estamos hablando de mover un objeto. Estamos hablando de personas enfermas, muchas de ellas en una situación de especial vulnerabilidad, que pueden terminar siendo movilizadas y cambiadas de cama en un pasillo delante de otros pacientes, familiares y profesionales. Esto afecta directamente a su intimidad, dignidad y confort, y además coloca a Celadores y TCE en la difícil situación de tener que realizar una actuación que puede generar quejas y conflictos con pacientes y familiares”, denuncia José Damas.

      Ante esta situación, CCOO ya ha presentado un escrito ante la Dirección Gerencia del Hospital Universitario Reina Sofía, solicitando la paralización inmediata de las órdenes verbales para realizar estos cambios de cama mientras no exista un procedimiento formalmente aprobado, publicado y evaluado.

      Asimismo, el sindicato ha trasladado el asunto al Comité de Seguridad y Salud del HURS y CTTC, solicitando que se analicen los riesgos laborales asociados a esta nueva organización, que se solicite la intervención del Servicio de Prevención y que se garantice la participación de la representación de los trabajadores.

      Para Damas, “la Gerencia debe entender que gestionar un hospital no consiste únicamente en cuadrar recursos, asignar camas o reducir costes. Gestionar un hospital público significa también garantizar la seguridad de quienes trabajan en él, especialmente de profesionales como Celadores y TCE que están directamente implicados en la movilización de pacientes, y la dignidad de quienes necesitan asistencia sanitaria”.

      “Desde CCOO no vamos a permitir que la pura gestión se coloque por encima de la prevención de riesgos laborales ni que los pacientes tengan que pagar las consecuencias de una determinada organización interna de las camas. La eficiencia nunca puede construirse a costa de la salud de los profesionales ni de la intimidad de los pacientes”, concluye el secretario general de CCOO Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Córdoba.