Los antecedentes
Tras el final de la Guerra Civil y la derrota de las fuerzas democráticas que representaban la legalidad de la 2ª República española, los vencedores, militares sediciosos encabezados por Franco, implantaron en nuestro país una dictadura fascista.
De las primeras medidas que tomaron destaca la disolución y prohibición de los sindicatos de clase. La dictadura implantó un nuevo sindicato, la Central Nacional Sindicalista (CNS), conocida como el Sindicato Vertical, de corte corporativo fascista y de inscripción obligatoria para los trabajadores.
A finales de la década de los 50, la necesidad del régimen franquista de romper con el aislamiento internacional y su economía autárquica y no competitiva les lleva a implantar un Plan de Estabilización y la Ley de Convenios Colectivos.
Estas medidas propician la aparición en Andalucía de las primeras movilizaciones obreras como las huelgas de los viticultores del Marco de Jerez y las manifestaciones que los metalúrgicos sevillanos organizan a principios del 59 reivindicando aumentos salariales. En estos años, en algunos centros de trabajo de Andalucía ya habían aparecido comisiones de obreros liderando las reclamaciones y protestas ante la ineficacia de las organizaciones clandestinas existentes y la incompetencia del sindicato oficial. Estas comisiones no tenían continuidad, desaparecían cuando el conflicto terminaba.
Los inicios
Fue en el proceso abierto por las heroicas y prolongadas huelgas de la primavera del 62 de los mineros asturianos, cuando éstos eligen en asambleas una Comisión Obrera que, en representación de las cuencas mineras, negocia con la patronal y las autoridades gubernativas al más alto nivel, las demandas de los trabajadores.
Esta Comisión que perdura más allá del conflicto minero recabando solidaridad con los represaliados, abriendo contactos y relaciones con otros sectores ciudadanos, rompen el aislamiento tradicional que hasta entonces imponía la dictadura franquista a las movilizaciones obreras.
Esas nuevas formas que los mineros asturianos se han dado para organizarse, se extienden por toda España como mancha de aceite y aparecerán en las principales zonas industriales del país. Han nacido las Comisiones Obreras.
En la compresión de que las Comisiones eran el mejor y más novedoso instrumento social para enfrentarse a la Dictadura y en su explicación didáctica a los principales núcleos obreros organizados que existían en el país, juega un papel decisivo el PCE.
Las Elecciones Sindicales de 1963 son las primeras en que CCOO presenta candidaturas al sindicato oficial. Tras el éxito parcial en éstas, en algunas fabricas metalúrgicas sevillanas, se constituyen las primeras CCOO con los Enlaces y Jurados elegidos.
El desarrollo
A partir de estas primeras experiencias, las CCOO se van creando en otros sectores. A este respecto hay que destacar la importancia del patio del Sindicato del Metal, situado en la calle Morería y que se convirtió en centro de las reuniones de los metalúrgicos sevillanos. Estas reuniones, que se celebraban los jueves de cada semana, fueron implantadas por los cargos sindicales electos a pesar de las continuas prohibiciones impuestas por la jerarquía de la CNS. Pronto se hicieron populares y se convirtieron en una especie de tribuna pública a la que acudían trabajadores de otros gremios para intercambiar reivindicaciones y experiencias que después extendían a sus propios sectores y empresas.
En este proceso fueron decisivas las elecciones sindicales de 1966, donde las candidaturas de CCOO conquistan importantes posiciones dentro del sindicato vertical y se extienden por las provincias andaluzas de Cádiz, Málaga, Granada y Córdoba.
Al éxito de CCOO en estas elecciones y a las movilizaciones, cada vez más numerosas que se suceden, la Dictadura responde declarándolas ilegales por sentencia del Tribunal Supremo (enero de 1967), comenzando la represión sistemática contra los representantes elegidos. En esta represión destaca la patronal, la Brigada Político Social y el Tribunal de Orden Público.
En la década de los sesenta se desarrollan importantes huelgas en los sectores de la vid y de las bodegas del Marco de Jerez, de las empresas del metal, del transporte, de la química, de la panadería, del textil, etc., culminando en las grandes huelgas de la construcción de Sevilla y Granada.
El auge del nuevo movimiento obrero es respondido por el régimen declarando sucesivos estados de excepción, destacando el de 1969 y el de 1970-71, donde el régimen restringía aún más su propia legalidad provocando detenciones arbitrarias y torturas a numerosos dirigentes obreros.
La sistemática represión, entre las que hay que destacar la detención y condena a largos años de prisión de la Coordinadora Nacional de CCOO -llamado proceso 1001-, aunque dificulta las movilizaciones, no impide que a partir de los años 1973-74 CCOO se desarrolle de forma imparable organizando numerosas acciones reivindicativas en las que se generaliza la exigencia de sindicatos libres, el derecho a la huelga y las reclamaciones de amnistía y libertad.
Proceso constituyente
El proyecto largamente acariciado por CCOO era la central Sindical Única de Trabajadores. Pero la realidad fue demostrando que la unidad sindical era inviable ante la resistencia de USO y de UGT que querían reafirmar su propia identidad. La creación de la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS) tuvo una duración efímera pues tras la convocatoria de la jornada de lucha de noviembre de 1976 se disolvió.
Asamblea de Barcelona
En esta coyuntura, CCOO solicita la celebración legal de una Asamblea Nacional que fue denegada por las autoridades. Por ello, convoca una Asamblea clandestina el 11 de julio de 1976 en Barcelona, a la que asistieron 650 delegados de toda España. En esta asamblea, CCOO aún se resiste a desechar la idea del Congreso Constituyente Unitario y acuerda por gran mayoría, esperar y tomar medidas preventivas de reforzamiento organizativo de las Comisiones. Entre ellas, emitir un millón de bonos de ayuda económica a CCOO como primer vínculo de los trabajadores, en vez del carnet de afiliado
Constitución de la Confederación de CCOO
Sin embargo, en aquel verano de 1976, la dirección de CCOO tras sucesivas reuniones y consultas y constatar que grupos minoritarios se desgajan de CCOO creando sindicatos, decide convocar una Coordinadora Nacional ampliada para el 22 de octubre de 1976 en Madrid. En ésta se acuerda sin más demora constituirse en sindicato con el nombre de Confederación Sindical de CCOO
Constitución de la Unión Sindical de CCOO Andalucía
El 20 de febrero de 1977, en una Asamblea de 300 representantes de Andalucía, celebrada en Sevilla, se constituye la Unión Sindical de CCOO de Andalucía. En plena reunión y ante la irrupción de la policía que impide su desarrollo, los asistentes eligen a la nueva dirección del sindicato que coordinaría en los meses posteriores la constitución de las Uniones y Sindicatos de rama.
Legalización
Previa a la celebración de las primeras elecciones democráticas, en abril de 1977 se legalizan los sindicatos en España.
CCOO por la consolidación de la democracia
En este periodo de la Transición y ante la crisis económica heredada del franquismo, los sindicatos anteponen la consolidación de la democracia a la radicalización en las demandas laborales. Los sindicatos mayoritarios llevaron a cabo una estrategia negociadora plasmada en la política de concertación social.
Sin embargo, ante las iniciativas negativas dictadas por el gobierno, CCOO encabeza movilizaciones contra el proyecto del Estatuto de los Trabajadores y contra el Plan Económico del gobierno y la reconversión industrial. CCOO desde el principio de la Democracia reclamó la devolución del Patrimonio Sindical.
En 1978 se celebraron las primeras elecciones sindicales democráticas, ganadas por CCOO, desde entonces los trabajadores han seguido respaldando masivamente a CCOO
El 20 de junio de 1979 se produce la primera jornada general contra el paro en Andalucía, principalmente del campo, que produce la movilización en numerosos pueblos de Andalucía y centros de trabajo.
El 20 de junio de 1985, CCOO convoca un paro general de 24 horas contra la reforma de las pensiones que fue seguido por importantes sectores del mundo del trabajo.
Consolidación de la democracia y ofensiva sindical
A mediado de la década de los ochenta, la democracia se había estabilizado y la economía había experimentado transformaciones importantes. La crisis económica se daba por concluida y CCOO exige mejoras salariales y de condiciones de trabajo y mayor participación institucional, liderando el objetivo de que los sindicatos dejasen de ser "los parientes pobres de la Democracia".
Las grandes movilizaciones
14 diciembre de 1988. Por primera vez desde la II República, se realiza una Huelga General de 24 horas contra la política económica del gobierno y por la retirada de contratos basuras para los jóvenes, la recuperación salarial, el incremento de la cobertura a los parados y el aumento de las pensiones mínimas. Por primera vez en unidad de acción de CCOO y UGT. España queda paralizado.
En Andalucía, CCOO convoca un paro de todas las empresas el 17 de enero contra el proceso de desindustrialización que estaba sufriendo la región. Además se sumara, el 14 de febrero, a la concentración en Madrid de los delegados de toda España, participando con el eslogan "Súbete al tren de la industrialización".
28 de mayo de 1992. Paro general de media jornada "Contra el decretazo del gobierno".
27 enero de 1994. Huelga general de 24 horas "Por el empleo y la solidaridad".
20 de junio 2002. Huelga general por la retirada de las medidas que recortan la protección por desempleo y que pretenden un despido más libre y más barato. Esta huelga es precedida por una manifestación multitudinaria el 9 de junio en Sevilla a la que asisten representantes de la Confederación Europea de Sindicatos. El papel jugado por los trabajadores andaluces contra el decreto es destacado, consiguiendo la retirada de las medidas del gobierno que afectaban gravemente a los trabajadores eventuales del campo andaluz.
Negociaciones y acuerdos
CCOO siempre ha luchado porque las movilizaciones de los trabajadores sirvieran para que sus reivindicaciones fuesen plasmadas en acuerdos con la patronal y los gobiernos de turno.
Acuerdo Nacional sobre Empleo (ANE, junio de 1981). Firmado por el gobierno, CCOO y UGT y la CEOE. En el punto III se contempla la reforma del empleo comunitario, comprometiendo al gobierno a negociarlo.
Acuerdo Económico y Social (AES, octubre de 1984). Firmado entre el Gobierno, UGT y CEOE. Las CCOO no firman dicho acuerdo porque consideran que no crea empleo, que reduce las pensiones y es un ataque a la seguridad social.
En Andalucía, CCOO ha negociado con el gobierno y la patronal la creación de empleo y el aumento de la actividad productiva, consiguiendo sucesivos acuerdos que desde 1987 hasta la actualidad han mejorados la calidad de vida de los trabajadores andaluces.
Desde su nacimiento CCOO se ha guiado por unos principios que ha mantenido inalterables a pesar de las circunstancias adversas y cambiantes que ha vivido España:
- CCOO es un sindicato democrático en su funcionamiento interno y en la defensa insobornable de las libertades que ampara la Constitución, de cuyo contenido avanzado se siente partícipe y corresponsables.
- CCOO es un sindicato Independiente de la patronal, de los partidos políticos y de los gobiernos sea cual sea el signo ideológico que sustenten.
- CCOO es un sindicato sociopolítico pues no solo defiende y propugna la constante mejoría de las condiciones laborales de los trabajadores sino que no le es ajeno ningún gran tema de la política general que les afecte.
- CCOO es un sindicato Unitario pues conciente de que los trabajadores solo dan su talla y su fuerza cuando están unidos, no ha escatimado esfuerzos a ese fin, que se ha plasmado en la unidad de acción con UGT, que desde el año 1988 ha tenido efectos beneficiosos para nuestra clase.
- CCOO es un sindicato solidario pues no solo defiende este principio convenio a convenio, en los centros de trabajo y en los diversos niveles donde se produce la negociación colectiva, sino que en todas las acciones y huelgas generales que ha convocado y organizado, la mayor parte y los principales contenidos reivindicativos han sido la defensa de los sectores más desfavorecidos como los parados, las mujeres, los jóvenes, los pensionistas...